TL;DR

IA tiene casos de uso reales en logística. Pero la mayoría del hype es ruido. Este post analiza cuándo IA realmente ayuda, cuándo es simplemente gasto, y por qué la tecnología debe servir a objetivos, no al revés.

El problema: excesivo hype sobre IA en logística

En últimos 18 meses, he recibido decenas de presentaciones de startups que ofrecen “soluciones de IA para logística”.

90% de ellas son lo que he llegado a llamar “IA-washing”: uso de palabra “IA” para sonar innovador, pero en realidad es análisis estadístico básico reempaquetado.

Otro 5% es IA genuina pero mal aplicada: soluciones sofisticadas que resuelven problema que nadie tiene.

Apenas 5% es IA genuina aplicada a problema real, de forma que genera valor incremental claro.

Ejemplo de IA-washing: Startup que dice “usamos IA para predecir demanda”.

Pregunta: ¿Cómo es diferente de series de tiempo estadísticas tradicionales?

Respuesta: “Es machine learning, así que es IA.”

Realidad: Machine learning simple, sin arquitecturas sofisticadas, sin ventajas claras sobre métodos estadísticos establecidos.

Eso es IA-washing.

Casos de uso reales donde IA agrega valor

Pero existen casos genuinos donde IA agrega valor en logística. Los principales son:

1. Optimización de rutas compleja

El problema: Una empresa tiene 500 entregas por día en una ciudad. ¿Cuál es la ruta más eficiente para 20 camiones?

Este es problema “Vehicle Routing Problem” (VRP) que es computacionalmente complejo. Número de posibles rutas es exponencial.

Por qué IA ayuda: Algoritmos de machine learning pueden encontrar buenas soluciones (no necesariamente óptimas, pero muy buenas) mucho más rápido que métodos exactos.

Más importante: Puede considerar cientos de variables en tiempo real:

  • Tráfico actual (no predicho, sino actual)
  • Ventanas de tiempo específicas de clientes
  • Restricciones de vehículos (algunos no pueden llevar ciertos productos)
  • Preferencias de conductores

Métodos tradicionales (algoritmos heurísticos simples) no pueden considerar tanta complejidad en tiempo real.

Ejemplo real: Empresa de logística urbana reduce tiempos de entrega de 45 minutos promedio a 35 minutos. Reduce combustible 18%. Satisfacción de cliente aumenta.

Eso es IA genuina agregando valor.

Cuándo NO usar IA en optimización: Si tu problema de rutas es simple (10 entregas, sin restricciones), algoritmos simples funcionan mejor y son más transparentes.

2. Predicción de demanda con patrones complejos

El problema: Tienda de e-commerce necesita predecir demanda de productos para 100,000 SKUs en próximos 7 días.

Demanda depende de:

  • Tendencias históricas
  • Estacionalidad
  • Eventos (promociones, feriados, noticias)
  • Indicadores económicos
  • Meteorología
  • Competencia

Por qué IA ayuda: Redes neuronales pueden capturar relaciones no-lineales entre variables que métodos estadísticos lineales pierden.

Ejemplo: Si lluvia y promoción ocurren juntas, impacto en demanda no es simplemente “efecto lluvia + efecto promoción”. Es interacción más compleja. Redes neuronales la capturan mejor.

Ejemplo real: Empresa reduce exceso de inventario (stock que no vende) en 12% mejorando predicción de demanda. Al mismo tiempo, reduce quiebres de stock (productos que se agotan).

Eso es IA genuina agregando valor.

Cuándo NO usar IA en predicción: Si demanda es relativamente estable y predecible con métodos tradicionales, no vale la complejidad. Si datos históricos son limitados, IA sobre-ajusta (“overfitting”) y predice peor que métodos simples.

3. Detección de anomalías y fraude

El problema: Empresa de logística mueve millones de dólares en mercancía. Fraude (pérdida, robo, mal reporte) ocurre. ¿Cómo detectarlo antes que se convierta en problema?

Fraude frecuentemente muestra patrones: transportista que reporta tiempos anormales, carga que va a ruta inusual, operario que accede a datos que no debería.

Por qué IA ayuda: Algoritmos de detección de anomalías pueden identificar patrones inusuales en datos de millones de transacciones.

Métodos estadísticos tradicionales requieren que definas qué es anomalía. Algoritmos de IA pueden aprender qué es “normal” y señalar desviaciones sin que explícitamente definas fraude.

Ejemplo real: Empresa de logística implementa detección de anomalías, identifica pérdida de 5% de mercancía que nadie había notado. Implementa controles basados en insights, reduce pérdida a 0.5%.

Eso es IA genuina agregando valor.

Cuándo NO usar IA en detección de anomalías: Si tus operaciones están bien documentadas y fraude es raro, inversión en IA es desperdicio. Control manual es suficiente.

4. Clasificación automática de documentos

El problema: Empresa recibe miles de documentos diarios (facturas, guías aéreas, comprobantes de entrega) que necesitan procesar y clasificar.

Procesamiento manual es lento y propenso a error.

Por qué IA ayuda: Computer vision y procesamiento de lenguaje natural puede:

  • Leer documento
  • Extraer información clave
  • Clasificar por tipo
  • Identificar inconsistencias

Ejemplo real: Agencia aduanal reduce tiempo de procesamiento de documentos de 3 horas a 20 minutos. Errores bajan 95%.

Eso es IA genuina agregando valor.

Cuándo NO usar IA en procesamiento de documentos: Si volumen es bajo (menos de 100 documentos/día), procesamiento manual o automatización simple es más eficiente.

5. Asistentes de diagnóstico y consulta (como ATICA)

El problema: Ejecutivo necesita diagnóstico de su operación. Cómo se compara con competencia. Qué hacer.

Actualmente: Contratar consultor, esperar 2-3 meses, pagar decenas de miles de dólares.

Por qué IA ayuda: Asistente entrenado en datos del sector puede proporcionar diagnóstico inicial en minutos.

No es reemplazo de consultor. Es análogo a primera consulta médica de enfermero: suficientemente buena para la mayoría de casos, para casos complejos escalas a especialista.

Ejemplo real: ATICA proporciona diagnóstico a 500+ usuarios, 70% reportan que fue útil para entender su posición. 20% escalaron a consultoría.

Eso es IA genuina agregando valor.

Cuándo NO usar IA en diagnóstico: Si estás buscando análisis muy contextualizado (factores políticos, dinámicas específicas de tu empresa), IA sin contexto agrega poco valor.

Casos donde IA es puro hype

1. “IA para predecir falla de vehículos”

Startup dice: “Usamos IA para predecir cuándo tu vehículo va a fallar.”

Realidad: Preventive maintenance basado en métricas simples (horas de operación, kilómetros, historial de reparaciones) funciona igual o mejor.

IA agrega poco valor porque:

  • Problema no es suficientemente complejo
  • Datos disponibles no son suficientemente ricos

Conclusión: Hype, no valor.

2. “IA para gestión de inventarios”

Startup dice: “IA optimiza tu inventario automáticamente.”

Realidad: Gestión de inventarios requiere balance entre costo de holding, costo de stockout, y demanda. Métodos estadísticos tradicionales lo resuelven bien.

IA puede ayudar si demanda es muy compleja. Pero frecuentemente no lo es.

Conclusión: Tal vez hype, ocasionalmente valor.

3. “LLM para customer service de logística”

Startup: “Un LLM entrenado en nuestra data responde preguntas de clientes.”

Realidad: LLM va a alucinar. Cliente pregunta “¿Dónde está mi carga?” y LLM responde “Basado en nuestros datos, probablemente en Bogotá” sin certeza de dónde está realmente.

IA agrega riesgo (alucinaciones) sin compensar con valor.

Conclusión: Puro hype, potencialmente dañino.

Cómo evaluar si IA es apropiada para tu problema

Antes de invertir en IA, pregúntate:

1. ¿Es el problema realmente complejo?

Si problema puede resolverse con lógica simple o estadística tradicional, IA no ayuda.

Pregunta: ¿Necesita mi solución capacidad de aprender patrones complejos y no-lineales?

Si respuesta es sí: Posiblemente IA. Si respuesta es no: Probablemente no necesites IA.

2. ¿Tengo datos suficientemente buenos?

IA requiere datos de calidad en volumen significativo.

Si tienes 100 observaciones de algo, IA va a sobre-ajustar (“overfitting”). Necesitas miles.

Pregunta: ¿Tengo al menos 1,000 ejemplos de lo que quiero predecir/clasificar?

Si sí: Talvez IA. Si no: No hagas IA.

3. ¿Cuál es el costo de error?

Si IA se equivoca, ¿cuál es costo?

En optimización de rutas: Error cuesta 20 minutos extra. Aceptable.

En detección de fraude: Error cuesta dejar fraude sin detectar. Aceptable si tasa de error es baja.

En clasificación de documentos: Error cuesta procesamiento manual de ese documento. Aceptable.

En LLM para customer service: Error cuesta cliente recibiendo información falsa. Potencialmente inaceptable.

Pregunta: ¿Es costo de error aceptable?

Si sí: IA es potencialmente viable. Si no: No uses IA.

4. ¿Tengo capacidad técnica de mantenerla?

IA requiere mantenimiento:

  • Reentrenamiento cuando datos cambian
  • Validación de outputs
  • Ajustes cuando performance degrada

Pregunta: ¿Tengo equipo técnico que puede mantener esto?

Si sí: Posiblemente viable. Si no: IA va a degradarse y no servir en 6 meses.

5. ¿Tengo alternativa más simple?

Siempre pregunta: ¿Hay forma más simple de resolver esto sin IA?

Si existe alternativa simple que funciona en 80%, frecuentemente es mejor que IA que funciona en 90% pero es 10x más compleja.

Pregunta: ¿Qué es la solución más simple que podría funcionar?

Si esa solución es suficiente: Úsala. Si esa solución falla, IA posiblemente ayude.

Recomendaciones para empresas que inician con IA

1. Empieza con piloto pequeño

No inverses $500,000 en solución de IA. Empieza con piloto de $20,000 en problema pequeño.

Valida que IA realmente agrega valor. Si no, aprendes rápido sin perder mucho.

2. Mide impacto en términos de negocio

No midas “accuracy” de modelo (qué correcto es). Mide impacto en negocio:

  • ¿Bajó costo?
  • ¿Mejoró servicio?
  • ¿Aumentó velocidad?

Si impacto de negocio es claro: Continúa. Si impacto es marginal: Reconsider.

3. Mantén transparencia

Cuando usas IA para decisión importante, asegúrate que puedas explicar por qué tomó esa decisión.

“Black box” de IA frecuentemente no es aceptable en logística (regulación, auditoría, confianza).

4. Híbrido humano-IA

No busques “reemplazar” decisión humana. Busca “aumentar” capacidad humana.

IA proporciona input, humano decide. Eso es mucho más confiable que IA decidiendo sola.

5. Entrena tu equipo

Si implementas IA, asegúrate que tu equipo entienda:

  • Cuándo confiar en IA
  • Cuándo cuestionarla
  • Cómo interpretarla

IA sin comprensión de usuarios es pura magia (o puro miedo).

Reflexión final: IA como herramienta

IA es herramienta. Como toda herramienta, es excelente en ciertas tareas, inútil en otras, y peligrosa si se usa inapropiadamente.

El hype alrededor de IA ha generado expectativa que puede resolver todo. Eso es falso.

Pero también ha generado descuento en su valor. “Es puro hype, no es real.” Eso también es falso.

La realidad es: IA tiene casos de uso específicos donde agrega valor significativo. Fuera de esos casos, es desperdicio o riesgo.

El trabajo de consultant, CTO, leader técnico es identificar dónde es apropiado usar IA y dónde no.

Eso requiere:

  • Entendimiento técnico de qué IA puede hacer
  • Entendimiento de tu negocio y sus problemas
  • Honestidad sobre cuándo IA es la respuesta y cuándo no lo es

ATICA fue exitosa porque fue IA resolviendo problema real (acceso a conocimiento disperso).

Muchas otras soluciones de “IA” que he visto fallan porque son IA buscando problema que resolver.

Invierte en IA cuando tengas problema claro que IA puede resolver.

No inverses en IA porque está de moda.


Tags: #ia #logistica #casosdeuso #tecnologia #inteligenciartificial #innovacion

Relacionado: ATICA - Asistente de IA Conocimiento para la Acción